Blanca Nieves, la crueldad se esconde bajo una cara bonita
<…….aquella
bella mujer de piel tan blanca que parece transparente fija sus ojos en el
joven que esta sobre la cama a medio vestir, le dedica una mirada de lujuria
pura, el más oscuro pecado pero también el más placentero de cometer; él no
puede desviar la vista de sus labios, tan rojos y carnosos que sugieren una
desenfrenada fantasía
-Blanca,
eres perfecta- hace un fallido intento por no sonar urgido de tenerla sobre él;
Blanca no le responde, al menos no con palabras, simplemente le dedica una picara
sonrisa mientras desciende el vestido amarillo sobre su cuerpo hasta el suelo,
“esta mujer es el sueño de cualquier hombre” piensa él mientras se sienta sobre
la cama; ella se acerca con paso lento y seductor hacia él hasta que finalmente
se sienta sobre sus piernas
-eres un
noble caballero joven Alexander, pero, dime ¿sabes cómo darle felicidad a una
dama?-
-por
supuesto que sí- Blanca se acerco a su rostro rozando sus rojos labios, pero se
detuvo y fijo su mirada en los verdes ojos del joven
-dime,
¿crees en los cuentos de terror?-
-claro
que no Blanca, son patrañas- ella alzo sus negras cejas en señal de sorpresa,
que decepción para ella, esperaba un poco más de diversión
-pues-
sonrió levemente, llevo una de sus manos a su pelo y soltó el delicado listón
rojo dejando su oscura y ondulada melena sobre su desnuda espalda, sin desviar
la mirada
-deberías
empezar a creer- posteriormente no se escucho más platica, solo los gritos de
dolor desesperado que salían de forma grotesca por su garganta.
Cuando
Blanca salió de esa habitación treinta minutos después, ya con su vestido
amarillo puesto y el listón rojo en su pelo, lo único que quedaba sobre la cama
era lo que antes era el cuerpo de un joven bien parecido, pues ahora lo que
quedaba completo de él eran sus bellos ojos verdes sobre una de las almohadas
posicionados como si vieran el techo, todo lo demás estaba literalmente hecho
pedazos y sin una sola gota de sangre.>
_______________________________________________________________
Yo siempre
he sido de la idea de que hay que creer en cuentos de terror, es parte de la
morbosidad del ser humano y el creer en que hay algo afuera horrible que no
podemos controlar es realmente tentador, sin embargo se ha perdido la
costumbre, los niños de este siglo ya no le tienen miedo a las películas, las
historias, o al menos eso es lo que dicen; pero no se atreven a mirar debajo de
la cama para asegurarse de que no hay nada esperando a que se recuesten y se
relajen para salir, tú que estás leyéndome, anda, ve y revisa, no importa que
sea de día o de noche, siempre bajo esa cama hay algo, sientes el aire frío
cuando te despiertas por una pesadilla en la madrugada, ese aire que te
estremece y te pide que te escondas, ¿ya viste bajo la cama?; bueno si no vez
nada, ¿que te asegura que no sigue contigo?, ¿no sientes lo que está detrás de
ti?, viendo fijamente tu nuca, contando tus cabellos, dime ¿no sientes su
mirada?, ¿no le sientes queriéndote tocar?; ¿que tan seguro estás de que estás
solo tú en tu habitación?.
Te voy a
platicar algo, después de leer mi pequeño diario a puesto a que revisaras
debajo de tu cama; pero si eres cobarde no lo harás y te taparás con tu cobija
hasta que puedas dormir, ¿seguro que despertarás?; no cierres los ojos, mírame,
¿no ves mi reflejo en tu pantalla?, mira mi cabello negro, mi moño rojo, mis
labios rojos por la sangre; ¿te recuerda algún cuento de tu infancia?, ¿quien
te dijo que Blanca Nieves era una princesa?; mira mis ojos en tu pantalla, baja
el brillo, ¿te gustan mis ojos?; sueña con ellos, imagina la sensación de que
te vas a dormir y sientes aire en tu cara, soy yo; sientes mi mirada, ese escalofrió que acabas de sentir soy yo, siente mi sonrisa, siente que jalo un
poco tu cobija, siente mi presencia caminar a tu alrededor, ¿correrás a
encender la luz?, ¿pasarás frente a ese espejo?.
Te deseo unos dulces sueños, abraza tu almohada y
trata de dormir hoy, pero un consejo, ¿seguro que lo que abrazas es tu
almohada?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario